Guía de Cuidados: Cómo mantener la suavidad de las prendas de tu bebé

Cuando elegimos la ropita para nuestros pequeños, lo primero que buscamos es que sea suave, delicada y respetuosa con su piel. Sin embargo, para que esa textura de "recién estrenado" dure mucho más tiempo (especialmente en telas como el plush, el corderito o el algodón interlock), el secreto está en el lavado y el secado.

Aquí te compartimos nuestros consejos de experta para cuidar cada tejido:

1. El primer lavado es sagrado

Antes de que tu bebé use cualquier prenda por primera vez, es fundamental lavarla. Esto elimina cualquier residuo del proceso de distribución y almacenamiento.

  • Tip: Usá siempre jabón neutro o específico para bebés, libre de fragancias intensas o colorantes.

2. Clasificación por texturas

No todas las prendas se llevan bien en el mismo ciclo de lavado.

  • Algodón: Es resistente, pero prefiere el agua fría para no encoger.

  • Plush y Corderito: Para mantener esa textura mullida y evitar que se "apelmace", lavalos del revés. Esto protege la fibra exterior del roce con otras prendas.

3. ¡Cuidado con el suavizante!

Aunque parezca contradictorio, el exceso de suavizante puede impermeabilizar las fibras de algodón, haciendo que absorban menos el sudor, y en telas con texturas como el plush, puede apelmazar el pelo. Si decidís usarlo, que sea en una cantidad mínima.

4. Secado natural: el mejor aliado

El calor fuerte de las secadoras es el enemigo número uno de las fibras naturales y elásticos.

  • Lo ideal: Secar a la sombra. El sol directo puede "tostar" las fibras y endurecer la ropa, además de desgastar los colores neutros y delicados.

  • Para el corderito: Una vez seco, podés sacudir la prenda con fuerza para que las fibras recuperen su volumen natural.

5. Manchas difíciles (¡que siempre aparecen!)

Si hay una mancha de comida o de uso, tratala localmente con jabón blanco antes de meter la prenda al lavarropas. Evitá refregar con cepillos duros que puedan romper el tramado de la tela.


El consejo de Oa Mio: Invertir en prendas de calidad es el primer paso, pero cuidarlas con amor asegura que puedan pasar de un hermanito a otro, manteniendo siempre su elegancia y suavidad.

¿Tenés algún truco propio para lavar la ropita? ¡Contanos en los comentarios!